Por todos es sabido que, salvo hecatombe descomunal en los partidos de vuelta de cuartos de final de la Champions, durante abril y mayo disfrutaremos (o sufriremos, depende de para quién) de cuatro partidos de alta tensión entre Real Madrid y F.C. Barcelona.Y digo de alta tensión porque serán partidos con las espadas en alto, con todo en juego. Quizás, el más intrascendente para los intereses de unos y otros es el partido liguero del Bernabéu ya que la competición doméstica está prácticamente decidida para los azulgrana. Sin embargo, a nivel de motivación y de ánimo, puede dejar tocado a uno y encumbrado al otro y ya sabemos que días más tarde se ven las caras en la final de Copa. Y después la Champions... eso es otra historia.
Previamente a la jornada liguera de este fin de semana, tuvimos ayer un bonito Villarreal - Twente, bonito porque ganaron los amarillos ofreciendo un gran espectáculo, y ven las semifinales más cerca. Es una oportunidad histórica para que el "submarino", que desde hace unos años se ha convertido en un equipo puntero en España, gane su primer título y se haga un nombre en Europa.Y mañana vuelve la liga. Además de los partidos del Barça, que se enfrenta al colista Almería que vendrá con ganas de venganza tras el 0-8 de la primera vuelta, y del Real Madrid que juega en un siempre complicado San Mamés, se disputará a las 22:00 (La Sexta y Autonómicas) el Mallorca - Sevilla. El Mallorca está cumpliendo en una temporada difícil para ellos puesto que la iniciaron con varias bajas importantes y problemas en el ámbito económico. Necesita ganar a los andaluces para no descolgarse de los puestos europeos. El Sevilla, por su parte, tras un inicio titubeante, está empezando a volver a ser el equipo competitivo que era y poco a poco va afianzándose en los puestos que dan derecho a jugar en Europa.
PD: Mucho ánimo para Gonzalo Rodríguez, jugador del Villarreal que se pierde lo que resta la temporada por fractura de peroné. Deseamos su pronta recuperación.
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